No des nada por terminado, las palabras tristes aun no han acabado.

jueves, 29 de diciembre de 2011

Vienes, vas. Te quedas y después te vas.

Frío. Eso fue lo primero que sentí esa tarde.
Frío y un poco de nostalgia en aquel autobús chirriante que acunaba mis pensamientos. Ese tipo de frío que te recorre el cuerpo impidiéndote respirar, que te hace recordar que aunque lo parezcas no eres de piedra .
Que te importan cosas que duelen. Que después de todo eres como los demás pero a la vez completamente diferente.
Ese frío que se agarra a ti y te conquista haciéndote pensar en lo idiota que eres.

Las calles estaban llenas de fantasmas que caminaban debajo de relucientes luces de Navidad, mientras mis pasos se perdían entre los recuerdos de las buenas sonrisas.

Llegaba tarde y en ese momento no me importó en absoluto, nada era como antes. Ni siquiera el tiempo y con un "lo siento" bastaría.
Nadie se daría cuenta de la tristeza que llevaba encima . Nunca lo hacían y la verdad ya no me importaba.
El ya no estaba; ya no sería un  Feliz Navidad lo que pondría en la tarjeta de todos los años. Este año no la habría.
Se fue. No se a donde, pero supongo que fue lo mejor.
Podré recordar el frío como algo que aprendí de él. Y todo seguirá igual, sin que nadie se de cuenta de nada.
Con un Feliz Navidad sin sentido.
Con frío...


miércoles, 28 de diciembre de 2011

Cada fría mirada en cada dulce recuerdo...

Susurraba palabras que el viento se llevaba entre suspiro y suspiro. Susurraba palabras ignorantes de mentiras mientras observaba cada brillante reflejo de su mirada.
No se molestaba en tener gran atención a su alrededor pues cada sonrisa era un mundo diferente. No obtuvo respuesta pues jamás expuso pregunta, pero su fría mirada la delataba.
Su dolor... Su alegría... Su ira. Y sus mentiras.
Mentiras dulces, cuidadosas. Lo suficiente creíbles  para quedar olvidadas en un pasado sobrio y diferente, pero tan duras que al salir de sus pálidos labios hacían estremecer a su cuerpo por un doloroso frío.

Y así pasaron los días, las semanas, los meses...los años. Ella seguía con sus mentiras y el mundo con su ignorancia.
Y tal vez fue lo mejor porque le hizo ser fuerte...
Tal vez lo peor porque se fue muriendo por dentro...

 Y al final solo quedo un suspiro...
                                     ...su suspiro...