No des nada por terminado, las palabras tristes aun no han acabado.

viernes, 21 de diciembre de 2012

Se abre el telón: Salimos tu ,yo y un destino inesperado.

Miro al frente, seria, callada, esperando al instante preciso para dar paso a mi gran frase. Y espero con un foco sobre mi, un público que ni siquiera veo, que no existe, un pulso tan acelerado que podría desmayarme en cualquier momento, pero no lo hago.
Espero y espero, y la espera se hace eterna pero tus palabras suenan en mis oídos de forma tranquilizadora, mi pulso vuelve a la normalidad y antes de que me de cuenta hablo de forma radiante, con una palabras rotas, llenas de pensamientos inacabados pero tan perfectas que no hay quien se de cuenta de lo asustada que me siento.

Ahora camino por calles iluminadas de luces de navidades, de gente que parece más feliz y por alguna razón siento que todo cambia, que llegó el momento de dejar a un lado a todo lo que es imprescindible.




viernes, 7 de diciembre de 2012

Creo que si me voy no volveré, no volveré nunca.

Me habéis destrozado. Joder. Me habéis hecho pedazos palabra a palabra. Y ahora cuando me quedo quieta, con el corazón en una mano, expectante a ver si sobrevivo a todo esto os largáis, como si nada, como siempre.
Piso charcos enormes, me empapan mis desmejoradas Convers pero yo sigo caminando sin saber muy bien a donde ir. Me habéis vaciado después de tanto tiempo, me habéis robado cada parte mía y solo mía. Me he convertido en un alma trasparente para este mundo tan difuso.
Miro a la gente desconsolanda, buscando un matiz de esperanza, por débil que sea. Pero llego a casa temblando, a punto de desmoronarme, sin nada que salga de mi garganta ya oxidada.
Me sentí atrapada y estaba en medio de una calle enormemente vacía.

"Me largo". Eso es lo que suelo decirme cada noche , pero al día siguiente despierto en el mismo sitio donde estaba sin apenas poder respirar.

Las historias que me contaron se han ido convirtiendo en leyendas hasta que al final han desaparecido.



martes, 4 de diciembre de 2012

Remember the name

El agua está muy fría, baja por mi garganta quemando rápido y muy fuerte a todo aquello que le tengo miedo. El vaso que sujeto con mis destrozadas manos cae al suelo en un intento de debilidad que desaparece con una mirada vacía y se rompe en miles de transparentes fragmentos de un cristal roto por el tiempo.
No bajo la cabeza, no tiene sentido, ya no.
 Me quedo quieta, espero a las palabras equivocadas o tal vez a un gesto demasiado preciso. Y entonces cierro los ojos con fuerza y me imagino en un "futuro simple" con un poco de suerte con los mismos malos hábitos que siempre, siendo la misma chica que nunca aprenderá a dibujar , a la que no se le dan bien las palabras.
Sí, en este momento nada encaja pero encajará, tiene que hacerlo en algún momento.
De momento me conformo con una mente llena de días de lluvia, de bolis negros inacabados, de silencios interminables corrompidos.

Miro al suelo, el vaso sigue yaciendo allí, inmóvil. Lo recojo con delicadeza pensando en que sé acabó el agua fría para desayunar por la mañana, el agua fría no mata sentimientos, solo los duerme durante un corto periodo de tiempo y cuando por fin crees que no volverán vuelen. Supongo que ese es el mismo destino que tienen las palabras susurradas demasiado bajo, algún día volverán a por nosotros. Nos sorprenderán con secretos.

Yo aun recuerdo el nombre de aquel día. Uno de Diciembre, día en el que me di cuenta que nada va a desaparecer por si solo, que yo debo encargarme de eso.



lunes, 26 de noviembre de 2012

Silence.

Respiro con dificultad, me duele el pecho, siento que millones de recuerdos me aplastan que se me atragantan, que me envenenan por dentro. Miro, peor no miro, mi mente está tan difusa que no sabe que mirar con exactitud y acabo tragándome todo para no llorar. ¿Cobarde? Tal vez, pero no me reservo el derecho a llorar porque ella esta derrotada y no lo hace.
Sus palabras me hicieron estremecer, temblar de puro miedo. Sonaba rota, acabada, pero parecía que no estaba dispuesta a rendirse ahora. Me sentí orgullosa, orgullosísima . Hacía lo que yo le había enseñado, ser fuerte, pero incluso yo misma no me esperaba aquellas palabras.

A mi alrededor todo el mundo suspiraba sin esperanza,resignados a un ambiente frío de invierno, a un funeral   triste como cualquier otro. A mi alrededor un violonchelo rompían el aire, las palabras rotas, los llantos a punto de explotar, las sonrisas falsas de felicidad. Todo ello formaba un lugar que condenaba almas.

Marcos lloraba, en silencio, esperando que nadie se diera cuenta supongo. Iván intentaba no perder la concentración para no romper en llanto, yo respiraba hondo, una, y otra, y otra vez hasta que conseguía estabilizarme. Pasamos mucho tiempo de pie esperando las palabras que lo acabaran todo. Mis manos aferraban con fuerza aquel viejo gorro y solo quería escapar. Pero no podía, no lo haría, jamás hubiese sido capaz de salir de allí con vida.

Cuando el silencio reino la sala todo el mundo salió, desapareció como si su condena hubiese desaparecido, se hubiese esfumado, como si su libertad se le fuese dada sin más.

Le vi salir detrás de su madre, con sus ojos ambars destrozados, la mirada baja y tanta tristeza encima que no pude soportarlo. Su madre saludó.
-Cuando tiempo.- Intentó sonar feliz pero su voz se quebró en medio camino y cayó en picado. Cuando mi pasado se esfumó, no sabía que hacer a penas podía respirar y ellos me decían que entráramos de nuevo.

La encontramos rodeada de gente, con la mirada tan vacía que me asusté, no lloraba, al menos no lo hacía por fuera, pero su alma esta en ruinas, destrozada por un destino demasiado feroz para alguien de su edad. La abracé, la abracé con fuerza, a penas fueron unos segundos pero sentí su dolo lo suficiente como para saber que esta vez mis palabras no servirían de nada, que esta vez yo no era la solución.
Estaba fría, helada, su corazón a penas sabía sentir otra cosa que la gran pérdida .

Sonreí, fue la peor sonrisa de la historia, estoy segura pero no me salió otra.
Volvía a casa gracias a un frió viento que me empujaba a volver al lugar del crimen, me escondí dentro de mi misma como siempre.

La única diferencia es que esta vez no funcionó.





miércoles, 21 de noviembre de 2012

Skyfall

La gente nos mira, atónita. Deben de pensar que somos locos. Yo lo pienso, pero no lo siento.
Estoy disfrazada de carcajadas sonoras ,de sonrisas verdaderas, de una felicidad que no existe, que no tengo. Mi mirada está perdida pero no lo notan. Estoy vacía, pero nadie se percata de ello y yo mantengo a raya a las ganas de gritar.
Me escondo en locuras tan extravagantes que hasta yo misma me asusto, es entonces cuando caigo al suelo empapado de tristeza. Es entonces cuando  el suelo se desmorona debajo de mis pies y me absorbe algo hacia los recuerdos.
Mi paraguas roto me recuerda que todo sigue ahí, que nada desaparece.
Miro a la gente, les sonrío frívola después ellos bajan la cabeza . Yo sigo caminando pisando fuerte haciendo que mis pasos suenen como carcajadas malvadas en la oscuridad. Me asusta mi propio reflejo pero aun así continuo tragándome las caladas de realidad que nos proporciona la lluvia.
Al final acabamos hablando sobre el "tal vez" y todos bajan la cabeza al recordar.
Se les ve felices juntos, al menos algo no ha salido tan mal. Cuando sus miradas se encuentran parecen que nosotros y ano estamos. ¿Eso es lo que se siente realmente?
Lo único que sé es que hoy me dedico a auto-destruirme por dentro lentamente, hago que cada parte de mi se estremezca porque me lo merezco. Merezco un castigo aun mayor, pero de eso no hablemos sigamos riendo sin alma, como si no existiera el mañana.
Que nadie note que estoy acabada.




jueves, 15 de noviembre de 2012

"Operación fracaso" .

Abro los ojos, y los abro y los abro. Tengo la esperanza de poder llegar a ver algo, pero no lo hago y a medida que sigo abriendo los ojos sigo viendo a la vieja realidad disfrazada de mañana soleada. Mis pensamientos son confusos, la venganza y el éxtasis del dolor me han dejado secuelas.
Me duelen las venas, es un dolor continuo dentro de mi. A veces hace que no pueda hablar, creo que es por culpa de aquel chute de felicidad que me dio la lluvia.
Se me anuda la garganta y me tiemblan las manos pero las lágrimas no llegan. Sé que no llegarán. ¿Es esto necesario? ¿Hace falta recordarlo todo?



domingo, 4 de noviembre de 2012

En escasas palabras, lo definiría como mi ruina.

Río, es una risa tonta de esas que no puedes evitar, sale sola, vive sola. Va seguida de una sonrisa que nace de la esperanza, aunque no sé de que momento lo he sacado, lo recuerdo.
Es algo así como decir que no me acuerdo pero sé que sucedió así, y punto.  Había noche de por medio, de eso estoy segura; lo demás es como una sombra para mi mente. No sé de donde sale pero existe.
Tal vez me este confundiendo con mis palabras, a estas alturas ¿a quién coño le importa? La cosa es que a partir de esa risa se propagó por mi cuerpo un sentimiento de pesadilla como si fuera un incendio, y cuando ya lo había arrasado todo me desperté con un libro sobre el pecho y un bolígrafo destrozado en mi mano. Fue extraño, se parecía al vacío pero dejaba un rastro de felicidad en las manos que te hacían cosquillas. Era como tirarte por paracaídas y esperar a que la adrenalina se pasara tumbada por miedo a caerte del suelo.
Me descolocó totalmente aquello, a si que para empezar bien el día no desayuné y toqué a mi guitarra rota con la esperanza de que mis ruinas dejaran de destruirse.



sábado, 3 de noviembre de 2012

Y me disfrazo por una noche de algo voluble.

Caminamos despacio parándonos en cada oportunidad desaprovechada , riendo de algo que no importa en absoluto, sonriendo a cada esquina del mundo que no vale la pena. Es la noche del siglo, las calles están llenas de ruido, de gente viviendo hasta recalentar sus tristes corazones el frío se queda en otro nivel y damos vueltas sobre nuestros pies destrozados de tantos caminos difíciles.

Hablan sobre amores perdidos, sobre ridiculzaciones al mundo y sobre cosas perdidas que nadie más encontrará. Mi garganta arde, esta vez no es de tristeza pero ni siquiera encuentro las palabras para explicar lo que se siente entre tanto misterios.
Veo miradas vacías, un poco perdidas entre las luces blancas de las farolas, gestos llenos de nostalgia y esperanza, también oigo palabras resentidas seguidas por una falsa broma para no recaer en la propia trampa.
Siento fascinación al poder comprobar que reír sin tener causa alguna no hace del todo mal, que no tengo que preocuparme de las palabras, que a veces incluso ellas dejan de tener importancia.
Y cuando me voy de vuelta a la realidad me despido con una sonrisa segura de sentimientos y camino recto para no perderme.


Empiezo a creer que dejarse llevar no puede ser tan malo, y eso me asusta.


viernes, 2 de noviembre de 2012

Era.

Era tarde. Era fría. Era sombra. Era noche. Era día. Era dicha. Era solitario. Era triste. Era dulce. 
Hace mucho tiempo todo era...

Hoy escribo en pretérito imperfecto un "era" muerto, doloroso. Lleno de algo que nadie entiende, que ni siquiera yo misma entiendo.
Os habéis parado a pensar en el "era", en vuestro "era". Yo he empezado este invernal Noviembre con un era impronunciable.
Era joven, ingenua, e incluso en cierta medida era hermosa. Pero hoy ya no es un era, ahora es un soy completamente diferente, el era se a quedado atrás lleno de momentos imperfectos con reflejos de cristal, lleno de cosas que no volverán, que no cambiarán, cosas que eran pero ya no son.
Sí, hoy es uno de esos días donde el frío me araña el corazón, donde las ruinas de lo que fuimos caen sobre mi a plomo. Hoy pienso en que todo era difícil, en que era complicado hasta respirar. Pienso que el era nos ha destruido a todos y lo seguirá haciendo. Es de esos días en los que el que te levantas demasiado tarde, en el que el postre que cocinas te sale mal, es el día en el que te sabe mal el té con azúcar y no tienes un porque para ello.
Yo en Noviembre pienso en el era que fui una vez, en el que no volveré a ser nunca, jamas. Y eso no es bueno totalmente, pero tampoco malo, solo es.

Ayer escuche un era:
-¿Sabes quién ha muerto hoy? Era...- Si eso mismo escuché. ¿Triste verdad? Pues a eso mismo me refiero, a ese era tan simple, a ese que lo cambia todo en apenas milésimas de segundos. Al era que llegará sin darnos cuenta y se convertirá en una frase más.

Hoy recuerdo a mi era...

Era por la mañana y hacía frío, aun era de noche y las sombras se escondías detrás de las palabras. Yo aun era una enamorada, sí, eso era.




sábado, 29 de septiembre de 2012

Carta para los perdidos de corazón.

Hola:
No sé exactamente como empezar a si que empezaré diciendo que hoy ha hecho frío y sentido de todo menos frío, he sentido celos, dolor, felicidad y tristeza, cansancio y punzadas en un corazón que está a punto de romperse.
Los días se me hacen demasiado cortos y las noches demasiado largas, evito dormir por si al día siguiente todo ha desaparecido. Es como una sensación de vacío, de terror inevitable. Miedo.
He estado pensando sobre todo o nada en general, lo que prefieras. La gente decepciona, miente, sueña, se derrumba y muere. Tal vez no del todo, pero muere. Si el frío ya no me llena, ¿qué me queda a parte de una guitarra rota desde hace demasiado tiempo y unos libros que solo acumulan polvo?
Ayer me pasé toda la noche sentada sobre mi cama, intentando leer un libre pero en cuatro horas no pasé ni una sola página. ¿Eso es malo? ¿O solo quiere decir que yo ya he decepcionado, he mentido, he soñado, me he derrumbado y ahora me toca morir? Estoy cansada de levantarme de una cama fría a las siete de la mañana para coger un autobús que siempre llega tarde, llegar a un edificio gris y no ver a nadie sonreír. Es deprimente.

Sí, el frío no me llena, ¿qué me queda? ¿Unos amigos que hace tiempo que se olvidaron de mi? ¿Fotos amontonadas en una caja guardada en un armario?
Si el frío no me llena, si la lluvia ya no me pone melancólica, si la música no me cala hasta el fondo estoy perdida. Sí, perdida. Hace demasiado tiempo que vivo gracias a ello. No puedo olvidar dos pasados, no puedo asimilar dos decepciones el mismo día, tampoco pienso hacerlo.
¿Qué me queda? Una libreta a punto de acabarse, un invierno que llegará pronto y un cielo encapotado y lleno de gris. No es mucho , pero espero que me mantenga lo suficientemente viva como para dormir esta noche.

El pasado finge estar bien, yo también.


sábado, 22 de septiembre de 2012

Quédate conmigo o mírame sangrar.

Caminaba, mi alma estaba a punto de romperse y la música me hacía caer. Sigo encerrada en el mismo sitio gritando ayuda a algo invisible. Llegó un momento en el que mis ojos no sabían a donde mirar, donde mis manos temblaban tanto que mis libros cayeron.
Mis pupilas no aguantaron más, mi mente se nublaba y nublaba; y las palabras no salían de mi oscura garganta llena de recuerdos.
Nadie se dio cuenta de ellos pero el silencio me derrotó, me demostró una vez más que soy débil, que si sigo sola tal vez no pueda hacerlo.
Todo son decepciones en un aire sobrecargado de mentiras. Tal vez sea el momento de abandonar.


miércoles, 12 de septiembre de 2012

había oído hablar de las noches sin nada a lo que agarrarse. Creía que era una leyenda.

Eran las cinco de la mañana, por mi ventana entraba un frío de esos que te calan hasta el fondo. Tenía ganas de hacer algo sin dar importancia a la hora; y bajé a la cocina a ver si el eco del tic- tac de su reloj me llenaba, pero no lo hizo.
Necesitaba oír su voz pero el mundo había decidido convertirlo en un misterio en la noche para mi. Y estoy cansada de buscarle y ver que su existencia desaparece. Cansada de ver que sigo sentada encima  de la misma mesa redonda intentando pensar en otra cosa. Estoy cansada de volver sola a casa, y de no poder perderme.
La tormenta no consigue llegar y suele haber demasiadas farolas apagadas a altas horas de la noche.
Salí de casa con miedo a tropezarme con mis sentimientos, y caminé y caminé hasta que mi reloj perdió la cuenta del dolor.
Todavía escucho al verano decir que volverá por mi. 
La luna se apagaba, se volvía pálida y desaparecía, dejaba ver lo que quedaban de mis ojos. Cuando mi alma estuvo lo suficiente rota volví a casa con un "a lo mejor" en mis labios. no me engañé demasiado, solo dejé que ese pensamiento me durmiera mientras el aire gritaba que yo jamás podría escapar de las tristes melodías.
A sí que dormí, soñé que llovía y que todo volvía a la normalidad. Tuve el día una sensación rara, creo recordarla como nostalgia, no sé.

Hoy tus palabras fueron cuchillos.


lunes, 10 de septiembre de 2012

Black coffee.

"-Y puede que reviente sin querer.-"
Eso fue lo que dijo esa mañana nada más despertar. tomaba café demasiado negro y miraba como si se le hubiera perdido algo en tu mirada. Ella guardaba silencio, hablaba para desmentir, para confesar porque ya no tenía nada que perder.
Nadie era cómplice de si misterio, ni si quiera ella misma.

Fuera de casa, un manto blanco caía sobre toda la ciudad y avisaba de la llegada del invierno.
caminaba por su casa descalza cantando una melodía triste y sin fondo, en la cocina le esperaban pensamientos vacíos y un gato negro de ojos azules.
Cuando algo le dolía lo escondía, odiaba ver miradas de compadecimiento.

Algún día el café será lo único que recuerde, lo demás será un pasado mal acabado para ella.
                                                 Y será triste.


Skinny love.

Palabras. Todo empieza por esa estúpida convinación de letras, de signos. Ella escribía ilusiones imposibles que yo debo romper para que no caiga ( o eso creía).
En realidad no es culpa suya, ella intenta aferrarse a lo poco que le queda de los recuerdos del invierno pasado, cuando aun podíamos sentir el frío juntas. No piensa rendirse... Al menos es lo que me dice una y otra vez cada vez que saco el tema. No estoy segura de si intenta convencerme a mi, o a sí misma. De todas formas no importa, algún día se dará cuenta. La realidad le dará en la cara y hará que caiga, que parte de su sensible corazón muera.
Entonces yo no diré un : "Te lo dije." ; diré un : "Y una vez más por desgracia tengo razón."
Ella apretará los dientes, se levantará confusa y volverá a las andadas y yo no sabré que hacer para convencerla de que él no va a volver. De que él ya no existe, se auto destruyó . De que ya no queda nada de él. De que el humo y el alcohol le han consumido para siempre y ella ya no puede hacer nada.
Lo siento, yo también le echo de menos, pero alguien tenía que decirlo.
-No va a volver...-


El mundo real se ha ido convirtiendo en una mierda.

Es el día perfecto, hace algo de frío y me levanto muy tarde. El cielo tiene un color azul grisáceo por culpa de las nubes precioso y mi ducha matutina hace que me relaje aun más.
Recuerdo su nombre y sonrío. Me pongo mi sudadera favorita y todo parece más acogedor.
Distraigo a mi mente con palabras profundas y camino descalza por el frío suelo. Es el día perfecto.
No tengo que discutir y llego con una sonrisa y zapatillas a aquella plaza tan transitada.
Reímos, bebemos café con demasiado azúcar y hablamos del verano.
Llega la hora de volver a casa y el destino hace que me encuentre con whisky en persona. Ella sonríe y la veo acompañada de sombras perdidas por el tiempo. Veo como se ha perdido a si misma y que en mi ciudad todo es igual o demasiado parecido.

Cierro los ojos y escapo de la solitaria niebla de humo de cigarrillo, me aferro a la realidad con poca, pero con esperanza.
-¿Qué ha hecho con su vida?- Esa es la pregunta que retumba en mi cabeza . ¿Qué pasó para que acabara así?
Sus palabras me tranquilizan, me hacen ver que la sociedad no está perdida mientras queden ellos.
Aunque también tengo miedo a que ellos desaparezcan.


viernes, 7 de septiembre de 2012

Tengo miedo, lo reconozco.

Me desorbité , todo lo que había a mi alrededor me paralizaba y producía escalofríos.
Era como un gran laberinto con paredes blancas y naranjas del cual yo no tenía el mapa. Las camas  vacías tampoco ayudaban mucho, menos la gente que iba y venía , y luego desaparecía sin más.
Lloraba y no me importaba, hubo sangre y luego sentí un dolor punzante en mi brazo.
El miedo y la adrenalina me atraparon, no podía escapar.
Algo tiraba de mi y hacía que mi alma se comprimiera y no me dejara respirar. Me dolía el pecho y no lo soporté lo suficientemente bien.
Controlé el miedo todo lo que pude y dejé que el silencio controlara mis pulsaciones.
Salí de aquel lugar fría, muerta de frío. Algo en mi interior había muerto. Me sentí más ligera, algo mareada por la verdad de mis pensamientos.


jueves, 16 de agosto de 2012

THE FOXES

No mires atrás, ya no hay nada que te interese.
Muere de miedo, el destino te tiene reservado un trágico final en esta historia.
           
           El frío a vuelto.

PDT: Esta vez se queda.



Y una vez más.

Empecemos por no saber que decir. Por no aguantar una mirada de felicidad. Por perder y ser mal perdedora. No pensemos. No actuemos.
Y lo mejor de toso es que no me importa. Que me rendí de querer a cambio de nada, de echar de menos a una sombra desaparecida en la oscuridad.
El destino decidió por nosotros.
Todo salió bien... Olvidemos todos esto, destruyamoslo. Huyamos de ello. Siempre me gustó hacerlo.
La música siempre me acaba salvando, a si que cerremos los ojos y cantemos hasta que nuestros pulmones exploten. Mezclemos todo esto con esperanzas en algo nuevo.
Al final siempre me acabo levantándome tarareando.



lunes, 30 de julio de 2012

Corazones al aire.

Me dejo llevar por mi instinto, pero todo sigue igual. Leer y ano ayuda y no estoy segura de que escribir funcione.
Suspiro. Pestañeo. Suspiro.
El aire caliente se convierte en aire tan frío que me congela los pulmones.

                                       Ya no hay nada que decir.
                                                      FIN


Sin explicaciones

Fue solo un instante, un dolor intenso en el pecho mezclado con mucha adrenalina. Como un latido demasiado fuerte como para poder controlar el miedo.
Fue eso miedo, puro miedo, extendiéndose a través de mis venas a la velocidad de la luz.



domingo, 8 de julio de 2012

Cuando despiertes el cielo se habrá ido, no quedará nada y yo ya no estaré contigo.


He quemado palabras. He quemado sentimientos. Lo he ido quemando todo. No puedo parar de preguntarme que me queda. Canciones, canciones con letras dedicadas a recuerdos con notas infinitas.
Últimamente evito dormirme aunque paso muchas horas echada en la cama, intentando dejar de respirar deprisa. Las pesadillas y los recuerdos se mezclan creando un arco iris de color gris y lágrimas saladas.
Pensé que no necesitaría escusas pero las necesito. Al igual que necesito palabras que calmen mis oídos.
Dejé de pensar en lo sucedido hace demasiado tiempo y las consecuencias aguardan como fieras en la oscuridad. 
Los bosques me reconfortan, me hacen sentir a salvo, pero sé que nunca lo estaré.
Jamás podré protegerme de lo que soy, de lo que me he convertido.



viernes, 6 de julio de 2012

Alma con Alma

Todo gritaba. En mi interior solo había miedo comprimido. Estaba cansada , a punto de explotar, las lágrimas me nublaban la vista y mi corazón no podía más.
Las palabras ardían en mi garganta, pero no pude gritar. Tuve que mentir una vez más, como siempre. Cada vez que conseguía caminar volvía a pasar lo mismo.
Mentí, ¿qué podría pasar? , ya lo había hecho demasiadas veces, una más no importaba.
Pensé en todo, aunque pensar hace demasiado tiempo que dejó de dárseme bien.
                                   
Buscando una salida .
Buscando lo que queda de mi .
Buscando las palabras .
Buscando a la nostalgia .
buscando los silencios perdidos .



martes, 19 de junio de 2012

Finit

Mi corazón estaba a punto de explotar y mis ojos se nublaban sin remedio. En mi garganta se iban acumulando todos los sentimientos oprimidos y amenazaban con escapar formando gritos de dolor.
Reprimí las lágrimas, lo hice hasta que en mi cabeza nada encajaba. Las cajas de recuerdos se iban acumulando en mi mente y empezaban a pesar demasiado.
Me encerré en mi pequeña prisión y quise hacer desaparecer a aquella frágil llave.
La llamé, no sé exactamente porque, solo buscaba una salida y ella siempre era una.
Mentiras. Promesas. Secretos. Recuerdos.Sonrisas. También un par de lágrimas con sabor amargo, lo enterré en aquello que llamo olvido mientras intentaba hablar sin derrumbarme.
Palabras, solo eso, eran frías hasta para mi y todo parecía diferente. Perdido. 
Después de tanto tiempo, el tiempo se había ido y todo lo que quedaba de mi con el. Debía esperar a que toso cayese una vez más pero esta vez el dolor me oprimía el pecho y cada vez me costaba más respirar.
Debía mentirla una vez más y luego romper todas sus ilusiones, matar a su mente con dulzura.
El simple hecho de hacerle daño me hacía temblar, no podría guardar el secreto mucho más.


                                                      Lo siento. Esta vez soy
                                                      yo la que decepciona.
                                                     La que pierde.
                                                     La que muere sin dolor.







miércoles, 30 de mayo de 2012

Entre recuerdos.

Ella miraba llover por la ventana mientras la música triste hacía que su mirada se rompiera un poco más. En la ciudad todo parecía muerto y sin importancia. Ella cerró los ojos con la esperanza de desaparecer, pero no lo hizo.
No le quedaban lágrimas que derramar, era el cielo el que lloraba. Poco a poco su corazón se había ido destruyendo, sus ojos ahora solo eran fríos.
Estaba sola en un mundo desconocido donde las sombras lo reinaban todo y cada vez que alguien mentía ya no importaba.
Ella ya no confiaba en nadie, no podía, no existía ella en sí, en realidad. No podía enamorarse, ni sentir. No recordaba como se sonreía, no sentía calor cuando la luz del sol le rozaba la piel.


                                                 Era un fantasma perdido, 
                                                 una alucinación del destino.
                                                 Era un recuerdo olvidado
                                                 era como un ebrio pasado.





martes, 29 de mayo de 2012

Fue como leer un libro sin final aparente.

-Tengo miedo.- Fue la única frase que pude asimilar de esa conversación. Todo daba vueltas y giraba.
-La fecha se acerca...- Dijo una voz entre susurros . Yo seguía a -50º y mi corazón estaba a punto de congelarse.
La valiente se volvió ingenua.
Las páginas escritas se quemaron con miradas rotas, la nostalgia ya no tenía nada que hacer con el destino.
"Salta o sigue en el barco" Todo pasaba demasiado rápido, la música estaba demasiado alta. Quise gritar , pero solo pude quedarme quieta. Me culpo.
Me suelen decir que soy muy dura conmigo misma, que los para siempre no existen.
Que no hay que decir "te quiero" hay que demostrarlo.
Una vez más los sueños se esconden en la oscuridad y la nada vuelve a se lo que más valor tiene. Hay promesas que no se pueden cumplir, hay latidos que terminan con la vida.
Hay palabras, susurros, hay miradas demasiado difíciles.
Nunca quise respirar.
Facilidad.
Facilidad para respirar.


Las frases volaron,
los sentimientos fueron quemados.









jueves, 10 de mayo de 2012

Estaba pensando en escapar.

Miraba por la ventana mientras el piano sonaba en la habitación. El cielo era frío y estaba roto, perdido... Caí en la cuenta de todo lo que había hecho mal , y todas las mentiras que había creído aun siendo imposibles con esperanza. Esperanza que me había puesto a mi misma para no caer de nuevo. Para poder mirar a la gente a los ojos y para poder hablar sin tartamudear.

Había sido tinta, veneno, cáncer, algo que me había ido consumiendo por dentro hasta llegar al último lugar de mi ser.
Miedo. Era miedo metido a presión por mis venas.
Música. Era música rota y sin compás, sin acordes, sin notas. Era un pasado sobrio, negro y sin fondo.
Un camino sin luz al final.
Era difícil y yo solo quería que todo tan fácil como respirar. Fue duro, tan difícil como cerrar los ojos y tirarte por un precipicio esperando llegar a salvo al suelo.

Esperaba algo, un milagro tal vez, algo que me permitiera salir de allí lo suficiente como para olvidar.
Tal vez el destino me decepcionaba por decepcionarle , por dejar a parte tantos sueños. No lo sé.

               Solo sé que esta noche cerraré los y ya nada importará.+



viernes, 4 de mayo de 2012

He venido para despedirme.

La tormenta me perseguía, iba cubriendo el poco cielo azul que podía alcanzar mi vista. Estaba confundida,
casi feliz por el simple hecho del olor a libertad. Por aquellos abrazos a los que había echado tanto de menos.

No quiero aceptar el nuevo principio, aunque sé que es lo correcto, lo más acertado. Hoy tuve miedo, una vez más entre tantas; pero esta vez deseaba salir corriendo.
El reloj rebotaba en mi cabeza y sus palabras eran tristes y despreocupadas. Luego todo fue lento, tan lento que los segundos no pasaban.
Debía ser una despedida rápida, concisa, pero no esperé por ella. Solo seguí caminando dejando de lado al pasado, esperando algo nuevo que recordar.
          Espera un nuevo misterio que descubrir.




viernes, 27 de abril de 2012

Amada realidad, ¿a qué mundo paralelo te has mudado?

Soltar un suspiro y no poder coger más aire para respirar. Ayer alguien dijo: Acabemos todo esto, a durado demasiado. Y una noche más no dormí me resigné a seguir pensando en aquellas palabras con eco. En cada mirada rota en aquel soleado funeral de palabras y en cada silencio que hubo cuando ya no se podía aguantar más la respiración.
Un error solo eso había producido todos estos trágicos sucesos y aún así nada de lo que se había hecho me parecía suficiente, nada llenaba, nada volvía ha hacer que las cosas encajaran.
Ni quiero ni puedo tragarme la realidad; pero a día de hoy solo puedo cerrar los ojos, respirar profundo y esperar que cuando vuelva a abrir los ojos todo esto, a lo que a alguien se le ocurrió llamar vida, halla desaparecido.
Si me equivoqué, no hace falta que me lo recuerdes.



sábado, 7 de abril de 2012

Algún día volveré, mientras tanto seguiré escondida en este frío corazón.

Empezaré por el silencio pues tengo muchas cosas que contar. Silencio. Silencio. Esa palabra rota que ayer era perfecta, hoy el agua la borra intentando esconderse en algún lugar del cielo donde no sea encontrada.
Las mentiras ya no son lo que eran, ahora cada palabra duele por culpa del pasado. Los pianos suenan diferente, más suaves y misteriosos, como aquella noche. 
Me gusta esa sensación, aunque todavía no se lo que es exactamente.
Ahora los pájaros vuelan sin rumbo hacia ningún lugar acompañados por el frío de esa jaula infernal.

Por aquel entonces caminaba, oía el sonido de los autobuses a las cinco de la mañana, volvía a casa con quienes quería olvidar. Contábamos viejas historias tristes con olor a café y cada vez que alguien lloraba se acercaba más el bonito amanecer.
Fue él, sin duda alguna, el que de verdad me hizo estremecer: Su fría mirada, sus ojos pálidos y perdidos en el ayer. Su ilusión rota y confusa.
Por aquel entonces yo era una sombra, un rayo de luz encerrado en lo más profundo. Era un dibujo endiablado con forma infinita. Era un sentimiento escondido a la verdad. 
 
                                                       Era un corazón muy frío,
                                                       era un silencio que llenar.


 

Digamos algo absurdo.

Ayer el mundo se despertó anaranjado bajo todas aquellas luces y nubes que cubrían el cielo esa mañana. Un día de esos en los que todo es perfecto excepto por el pasado.
Humo, fue lo primero que me comí ese día, seguido de las mentiras y las lágrimas.
Caminaba por unos pasillos demasiado vacíos, pensaba en salir corriendo de aquel lugar.
Palabras, mejor dicho pequeñas mentiras susurradas de forma dulce.
Hubo un momento en el que me derrumbé, sí, la vi a ella con su sonrisa, con su felicidad, con sus mentiras y recordé que aun me importaba.
                      Y dolió. Aunque últimamente todo acaba doliendo.


lunes, 19 de marzo de 2012

Hoy en mi mundo llueve.

Me llegó a parecer una eternidad. Aquel día era perfecto, sencillo, con pocos problemas y sin sonrisas falsas a mi alrededor.
Mi reloj marcaba segundos que se olvidaban en cada dulce brisa y una vez más en este estraño año me acerqué a la familiar ventana y la abrí. Lo oí.  Era el sonido más increible que he podido oir jamás.
Por un momento olvidé lo que era y lo reconozco, lloré con aquella triste melodía. Pude pensar entonces en que la tristeza me perseguía, en que cada gota que caía de aquel melancólico cielo caía dentro de mi y sonreí por ello. Todavía quedaba una parte que salvar, y pensaba salvarla.
Escuché todas aquellas canciones tristes,como cuando me hacía llorar para poder respirar.
Olía a un futuro verano, a un poco de esperanza y libertad.
De vez en cuando las hadas hacían caer polvo de hada con luces de fuegoy un seco sonido retumbaba en lo más profundo del cielo.

                                                           Llovía, por fin llovía.
                                                           Lloraba, por fin lloraba.

viernes, 9 de marzo de 2012

¿Quieres soñar? Pues soñemos...

Zapatillas empapadas de tristeza en un mundo húmedo y melancólico. Las gotas de lluvia caían sobre mi como balas calándome con dolor el alma.
Cada palabra rota se esta volviendo a pronunciar y parecía que a los secretos ya no les importaba ser descubiertos con sintonias misteriosas. Los días se contaban al revés , y cada vez que se recordaba todo el mundo silenciaba.

Desde allí arriba la lluvia parecía más solitaria, y las vistas más tristes, más tétricas. Lo recordaba, era una mezcla de culpa, tristeza y desesperanza. Nada comparado con cualquier otro sentimiento, este te vaciaba y rompía hasta que ya no podías más y explotabas.
Las noches se me hacen ,más largas cada día, y en mis sueños las hadas han desaparecido, solo quedan grandes silencios...
Agua. Tal vez demasiado miedo.
Los libros se esconden de lo que se avecina, ya he intentado huir, pero no puedo.

Cuando era pequeña en todos los cuentos había alguien que salvaba al protagonista, pero en mi cuento nadie me salva, y cada ves que vuelvo a  caer es más difícil levantarse.

Fue aquella tarde, llovió. Llovió agua y todos y cada uno de mis sentimientos, desde entonces mis ojos están más vacíos. Desde entonces cada vez que me dicen cierra los ojos y sueña un poco más, sin dudar respondo : ¿Quieres soñar? Pues soñemos... 

miércoles, 29 de febrero de 2012

Querida esperanza quédate un rato más.

Una brisa inconfundible, árboles dormidos en un invierno demasiado profundo, un río como el cristal y miles de recuerdos a nuestro alrededor. Estaba en casa, o en lo más parecido que hay a ella.
Un lago limpio, tranquilo, frío. Agua fría de esa que te corta la circulación , que te demuestras que sigues viva, y ella allí, sonriendo asombrada de aquel maravilloso mundo mientras las nubes sobrevolaban nuestras cabezas.

Cada paso que dabas, el sonido de las hojas, de la corriente del agua, del viento retumbando en aquella inmensidad como algo armonioso. Lo había echado de menos.
Ahora ella conocía parte de mi mundo visto desde una pequeña altura.

Hacia sol, supongo que tuvimos suerte. Humo, poco pero aterrador. Se escondía en las montañas.

Palabras desconocidas en mentes demasiado jóvenes. Silencio ... Por un  momento solo oí eso y me llenó más de lo que me podría haber imaginado. El viento recorría nuestras miradas y las nubes se iban tornando más grises.
Secretos, millones de secretos guardados en árboles inmensos y pese a ello había mucha tranquilidad. los pájaros tocaban en su banda sonora de cada día y las hojas caían.
De repente todo fue más lento, todo importó, incluso que el no estuviera allí y realmente fue tan inquietante y maravilloso. Brillaba, brilló y seguramente brillará.

Aun pienso en abandonar todo esto, aunque sé que no hay nada mejor.
      Mi libertad...

lunes, 20 de febrero de 2012

Dejarse llevar suena demasiado bien...

Repetí tantas veces aquellas palabras mientras cada parte de mi cuerpo se estremecía y mi alma era destruida con terror, que deje de respirar pues mi pecho no aguantó aquella realidad. Me prometí a mi misma un desde cero cuando los " tal vez" se acabaran , hoy todo parece perdido.
Mintió.Mentí.Mentimos.
Ya no me preocupa, ya nada duele. Le di demasiada importancia en mi cruel vida.
El mundo se está quedando pequeño, desde hoy las promesas no existen y todas las mentiras no sirven. Palabras de esperanza en un alma demasiado pura como para comprender nada, no lo entendió. Sinceramente, yo tampoco.
Fue como un auto reflejo que hizo que las lágrimas volvieran a su cauce.
Y una vez más yo estaba atrapada entre la mentira y la amistad. Apagué la luz con la pequeña esperanza de ver algo que parecía oscuridad pero los recuerdos seguían brillando demasiado.
Olvido. Espero saber aceptar esta nueva realidad en la que todos ganan menos yo.

                           

viernes, 17 de febrero de 2012

¡Ala! Nubes negras.

Hoy parece que solo importa aquel " Hola, buenas" y ese rápido "Adios" 




Estoy destrozada por este siniestro presente. Las palabras mueren a manos del dolor visto desde ojos inocentes y las lágrimas hacen arder a los recuerdos rotos. Hoy cada tormenta se a convertido en un gran tornado que arrasa todo bueno sentimiento que esté cerca. Los libros son quemados por terror y la música se a acabado.
Hay una carta abandonada en mi buzón, donde cada te quiero es una mentira sin perdón.
Supongo que esta vez ya no queda a donde agarrarse pues la poesía no salva corazones. Este triste cielo nos esta cubriendo con sus fríos pensamientos y algún nuevo desastre se avecina.
Todo terminará el día del principio. 6811 MDDM.

               Querido pasado me voy, y no pienso echarte de menos...

domingo, 12 de febrero de 2012

Caminando en el aire.

Nuestras sombras nos recordaban lo que habíamos sido y eramos mientras el sol se ponía entre un viento lleno de libertad. Hacía frío, tanto que pudimos dejar de sentir nuestro dolor.
Nuestras huellas hacían un camino entre canciones y sonrisas, mientras cada pisada se perdía.
Seguía viva, tal vez con un par de nuevos rotos en aquellos viejos vaqueros, pero seguía viva.

Sus carcajadas me recordaban a un viejo cuento de hadas. Salieron duras palabras de esa sencilla mirada imnótica. Algo de dolor mezclado con un poco de olvido.
Acababa de coger una bocanada de aire tan grande que por un instante me sentí perdida, había olvidado lo que era leer algo que poder sentir. Fue frágil como el cristal, tal vez un poco armonioso. Cada acorde era una sonrisa rota dentro de un corazón acabado.
"Me dan miedo los cuenta cuentos."
Será una simple frase pero puede llegar a asustar.
Un cuento, una mentira.
Una mentira ,un mentiroso.
Las horas volaron en breves recuerdos y al final los momentos se acabaron.
Suelo decir que volar sería una gran aventura, esta vez no habrá secretos.
No se trata de volar... Se trata de sentir algo que no sea dolor.


viernes, 10 de febrero de 2012

La pequeña niña buena se ha ido. Ahora solo queda una mirada llena de secretos.

Llevo demasiado tiempo callándolo todo, he escuchado lágrimas de dolor en una sonrisa y muchos "me rindo" en cada puño cerrado. Silencio. 
Se acabó, se acabó la poca paciencia que me quedaba. Ahora llega el tiempo del pasado. El tiempo de secretos entre mirada y mirada.
Las falsas promesas no suelen esconder algo tan destruido. Y si , otra vez voy camino de equivocarme . De volver a caer. ¿Y qué? El Quizá se ha quedado pequeño en estas circunstancias.   
Me he cansado de esperar a la esperanza, ahora el destino se escribe con lágrimas.
 Se acabó el tiempo de reflexión. 


sábado, 4 de febrero de 2012

Si no sientes nada has perdido.

Me levanté con recuerdos volando en mi mente, el día era frío. Tan frío que me olvidé de sentirme culpable. Mi cuerpo se estremecía mientras caminaba tranquilamente hasta la nada. Cada hoja tenía cristales invernales encima y me recordó la nostalgia de mis ojos.

Llevaba días sin una sola palabra que poder sentir. Ahora era yo la que mentía solo con respirar y empezaba a cansarme seguir mirando con dolor.
Las horas fueron marcando los antiguos recuerdos con punzadas en un corazón brillante, que iba perdiendo su brillo. Los minutos fueron olvidos olvidados entre el destierro, los segundos pestañeos indecisos llenos de melancolía . El tiempo se fue agotando y las miradas fueron pasto del dolor.
Fue entonces cuando lo sentí todo de golpe.
                           Sí. Había cambiado mi trozo de mundo.Lo había jodido.



Que ya no queda aire que poder respirar.

Hace poco me dijeron que los días malos no son tan malos, y que lo buenos no son tan buenos. Que nuestros corazones están en continuo movimiento hasta que que paran, que siempre ha habido un final.
Fueron palabras simples, despreocupadas. No las entendí en ese momento, pero ahora sé que cada palabra era exacta y real.

Duele. Supongo que si no doliera no importaría y eso sería todavía más triste, pero la verdad es que ya no importa.

Me a consumido una tristeza tan grande que incluso las lágrimas se han ido. Caí. Mil y una veces, incluso muchas más. Me levanté como si fuera la primera vez que lo hacia, pero esta vez no puedo hacerlo sola y todo el mundo a mi alrededor parece indiferente a mi situación.
Trágico final para una mentira.
Unos suspiros de silencio en nombre de quien mintió, palabras estúpidas escritas en un pequeño cuaderno escondido con miedo.
Me repito a mi misma que debo cerrar los ojos, olvidarme de todo y sonreir. No suele funcionar, aunque lo sigo intentando...

                  No entendía nada hasta que, de pronto, lo entendí todo.


domingo, 29 de enero de 2012

Aferrado a la ofrenda del tiempo, el futuro,de repente, queda abierto...

Sentí un vacío en mi pecho, y caminé por aquella calle muerta con la mirada perdida y unas piernas que ya no respondían.
¿Decepcionada? Quizás, por ser tan estúpida.
Llegué demasiado pronto y fui a aquel banco lleno de recuerdos...Silencio y dolor. El viento sacudió a el trozo de alegría que me quedaba hasta que fue derribado.
Perdí. Como ya muchas otras veces, mi suerte se esfumó supongo.

Sigue habiendo palabras igual de complicadas, igual de duras. Miedo.
Y siento decirlo pero esto puede ser mi ruina. Jamás había imaginado que lo diría pero si, me rindo. Me buscaré un nuevo principio que no duela tanto, que no rompa mi cabeza.
Aquí sigue faltando algo y esta vez no es un "lo siento".
Supongo que el dolor se lo ha llevado todo, las sonrisas, el tiempo y a ellos...

                                                ¿Alguien ve lo que yo veo?
                     
                                                   Demasiado dulce...
                                                   Demasiado buena...
                                              Típica victima de la tristeza.



viernes, 27 de enero de 2012

Un recuerdo de palabras sin extrenar y susurros de páginas.

Ruido, mucho ruido a mi alrededor. Conversaciones que no se dejaban escuchar. Los ojos perdidos entre la nada y Nunca Jamás, dos libros desplomándose en el frío suelo y una mirada tan muerta que se había teñido de miedo.

"Hola mundo, he oído que quieres destruirme. Tranquilo, pronto lo conseguirás."

Así habría sido la carta si supiera a donde enviarla, pero ni siquiera escribirlo me consuela. Me sentía vacía , sin nada que sentir y por increíble que parezca nadie se dio cuenta de nada.
En cada esquina había susurros ignorados por aquel extraño viento, y las lágrimas derramadas jamás fueron halladas.
                  
                      Volaron los susurros, las miradas, los latidos...
                                   ...y al final  todo se convirtió en simples palabras.



martes, 24 de enero de 2012

¿Expectativas? Eso ya no existe...

La nostalgia se fue con la melancolía a un lugar más luminoso. Ahora todos los días son grises o negros, nadie suele distinguirlo.
Un recuerdo que regalar metido en una vieja caja olvidada en un rincón. Canciones, canciones impregnadas en todos los cristales de una habitación. Pequeños trocitos de alma escondidos en un mundo perdido.

Paro y empiezo, siempre es igual...
Hubo un pequeño silencio pero el eco acabó con el sin que pudiera disfrutarlo.
Música...Música triste como todos los días que el cielo llora y no es consolado. Cada tiempo era un suspiro, cada lágrima una nota más dolorosa que la anterior.

Echo de menos los finales "felices" , las sonrisas huecas y los recuerdos llenos de alegría. Echo de menos los cuentos de niños pequeños, las radios parlanchinas y los amigos contentos.

                                 Echo de menos a mi minuto de leyenda...





sábado, 14 de enero de 2012

Al final acaba doliendo el alma de tanto caer.

Nos inundó un gran silencio, la niebla cubría nuestras miradas y los corazones rotos rechinaban cada vez que latían. Los pulmones se te helaban cada vez que soltabas un suspiro.
Las palabras formaron inconscientemente acordes de una belleza triste; Y el viento se llevaba todos los recuerdos que revoloteaban a nuestro alrededor.

Ya no quedaban adornos de Navidad en las frías calles y las sonrisas habían desaparecido en los ojos de la gente, solo se veían abismos tan grandes que asustaban.

Recordé cada promesa rota llena de mentiras y no pude evitar bajar la cabeza de nuevo.

                                           Caí, no se a donde, pero caí...

domingo, 8 de enero de 2012

Mentira mentirosa. Otra promesa ha caido.

Una punzada de dolor en el pecho y la falta de aire en unos pulmones desgastados , fue todo lo que puedo describir con palabras.
Me mentió, supongo que siempre pensé que sería la ultima persona en hacerlo, pero lo hizo.

Dolió...dolió todo lo que puede doler un sentimiento, he hizo que las preguntas cambiaran cuando ya me sabía todas las respuestas.
Era la misma historia, pero con un protagonista diferente y pese a ello cometí el mismo error.
Tenía la angustia guardada en un puño demasiado cerrado. En ese momento faltaba el silencio pero no lo eche de menos.

No salian palabras de mi boca pero jamás quise pronunciar nada, no describirían ni la mitad de la historia.

Recordé cada frase , cada palabra de aquella ingenua conversación con un nudo en la garganta y los ojos tan cerrados que dolía.
Una simple promesa solo pedí eso...Pero todo fue en vano y por fin cuando el miedo se había ido, volvió con recuerdos ya olvidados. Quise decir un "me rindo" pero ni eso me habría salvado.
Le odio por su promesa caida y todas las que cayeron mucho antes.

Y vuelvo a pensar en desaparecer para siempre. En no vover nunca más, en convertirme en algo que nunca seré para no volver a ver la misma promesa.

Un anillo que lo unió todo ahora está encerrado en un pequeño baul, escondido. Solo quiero que deje de susurrae lo que me nubla la vista todas las noches.
Perderle...Y que esté más cerca de el frío suelo.

                               Mentira mentirosa. Tu no me quieres...





martes, 3 de enero de 2012

Gracias por todo, aunque ese todo incluya joderme la vida. Te quiero.

Campanadas... Fueron la música de fondo de aquellas blancas paredes cerradas con dolor.
Sonaban al compás de cada lágrima que se derramaba estúpidamente.
Lo había conseguido de nuevo... El juego se había convertido en pelea.
Una vez había perdido.
Faltaban las escusas y el aire...

Prometí ilusiones demasiado grandes como para decepcionarlas, y por una vez lo deseé.
Deseé ser egoísta y destruir  cada una de ellas.

En cada invierno había un silencio, y el de este año estaba tan vacío que quise romperlo con un simple susurro.

Lo siento. Siento haberle hecho daño sin esperar tal reacción. Siento no tener tope. Siento necesitarle, pero no puedo permitirme perder nada más.
El desde cero cada vez está más cerca y tengo miedo a despertarme y que todo se haya esfumado.

Sus palabras me rozaron el alma hasta tal punto en el que terminé creyendo que no quedaba esperanza.
Tal vez... Pero persistiré para que la haya, pues los buenos momentos compensan a los malos.
O eso es lo que el suele decir.

Lo siento...

Te quiero