No des nada por terminado, las palabras tristes aun no han acabado.

domingo, 29 de enero de 2012

Aferrado a la ofrenda del tiempo, el futuro,de repente, queda abierto...

Sentí un vacío en mi pecho, y caminé por aquella calle muerta con la mirada perdida y unas piernas que ya no respondían.
¿Decepcionada? Quizás, por ser tan estúpida.
Llegué demasiado pronto y fui a aquel banco lleno de recuerdos...Silencio y dolor. El viento sacudió a el trozo de alegría que me quedaba hasta que fue derribado.
Perdí. Como ya muchas otras veces, mi suerte se esfumó supongo.

Sigue habiendo palabras igual de complicadas, igual de duras. Miedo.
Y siento decirlo pero esto puede ser mi ruina. Jamás había imaginado que lo diría pero si, me rindo. Me buscaré un nuevo principio que no duela tanto, que no rompa mi cabeza.
Aquí sigue faltando algo y esta vez no es un "lo siento".
Supongo que el dolor se lo ha llevado todo, las sonrisas, el tiempo y a ellos...

                                                ¿Alguien ve lo que yo veo?
                     
                                                   Demasiado dulce...
                                                   Demasiado buena...
                                              Típica victima de la tristeza.



viernes, 27 de enero de 2012

Un recuerdo de palabras sin extrenar y susurros de páginas.

Ruido, mucho ruido a mi alrededor. Conversaciones que no se dejaban escuchar. Los ojos perdidos entre la nada y Nunca Jamás, dos libros desplomándose en el frío suelo y una mirada tan muerta que se había teñido de miedo.

"Hola mundo, he oído que quieres destruirme. Tranquilo, pronto lo conseguirás."

Así habría sido la carta si supiera a donde enviarla, pero ni siquiera escribirlo me consuela. Me sentía vacía , sin nada que sentir y por increíble que parezca nadie se dio cuenta de nada.
En cada esquina había susurros ignorados por aquel extraño viento, y las lágrimas derramadas jamás fueron halladas.
                  
                      Volaron los susurros, las miradas, los latidos...
                                   ...y al final  todo se convirtió en simples palabras.



martes, 24 de enero de 2012

¿Expectativas? Eso ya no existe...

La nostalgia se fue con la melancolía a un lugar más luminoso. Ahora todos los días son grises o negros, nadie suele distinguirlo.
Un recuerdo que regalar metido en una vieja caja olvidada en un rincón. Canciones, canciones impregnadas en todos los cristales de una habitación. Pequeños trocitos de alma escondidos en un mundo perdido.

Paro y empiezo, siempre es igual...
Hubo un pequeño silencio pero el eco acabó con el sin que pudiera disfrutarlo.
Música...Música triste como todos los días que el cielo llora y no es consolado. Cada tiempo era un suspiro, cada lágrima una nota más dolorosa que la anterior.

Echo de menos los finales "felices" , las sonrisas huecas y los recuerdos llenos de alegría. Echo de menos los cuentos de niños pequeños, las radios parlanchinas y los amigos contentos.

                                 Echo de menos a mi minuto de leyenda...





sábado, 14 de enero de 2012

Al final acaba doliendo el alma de tanto caer.

Nos inundó un gran silencio, la niebla cubría nuestras miradas y los corazones rotos rechinaban cada vez que latían. Los pulmones se te helaban cada vez que soltabas un suspiro.
Las palabras formaron inconscientemente acordes de una belleza triste; Y el viento se llevaba todos los recuerdos que revoloteaban a nuestro alrededor.

Ya no quedaban adornos de Navidad en las frías calles y las sonrisas habían desaparecido en los ojos de la gente, solo se veían abismos tan grandes que asustaban.

Recordé cada promesa rota llena de mentiras y no pude evitar bajar la cabeza de nuevo.

                                           Caí, no se a donde, pero caí...

domingo, 8 de enero de 2012

Mentira mentirosa. Otra promesa ha caido.

Una punzada de dolor en el pecho y la falta de aire en unos pulmones desgastados , fue todo lo que puedo describir con palabras.
Me mentió, supongo que siempre pensé que sería la ultima persona en hacerlo, pero lo hizo.

Dolió...dolió todo lo que puede doler un sentimiento, he hizo que las preguntas cambiaran cuando ya me sabía todas las respuestas.
Era la misma historia, pero con un protagonista diferente y pese a ello cometí el mismo error.
Tenía la angustia guardada en un puño demasiado cerrado. En ese momento faltaba el silencio pero no lo eche de menos.

No salian palabras de mi boca pero jamás quise pronunciar nada, no describirían ni la mitad de la historia.

Recordé cada frase , cada palabra de aquella ingenua conversación con un nudo en la garganta y los ojos tan cerrados que dolía.
Una simple promesa solo pedí eso...Pero todo fue en vano y por fin cuando el miedo se había ido, volvió con recuerdos ya olvidados. Quise decir un "me rindo" pero ni eso me habría salvado.
Le odio por su promesa caida y todas las que cayeron mucho antes.

Y vuelvo a pensar en desaparecer para siempre. En no vover nunca más, en convertirme en algo que nunca seré para no volver a ver la misma promesa.

Un anillo que lo unió todo ahora está encerrado en un pequeño baul, escondido. Solo quiero que deje de susurrae lo que me nubla la vista todas las noches.
Perderle...Y que esté más cerca de el frío suelo.

                               Mentira mentirosa. Tu no me quieres...





martes, 3 de enero de 2012

Gracias por todo, aunque ese todo incluya joderme la vida. Te quiero.

Campanadas... Fueron la música de fondo de aquellas blancas paredes cerradas con dolor.
Sonaban al compás de cada lágrima que se derramaba estúpidamente.
Lo había conseguido de nuevo... El juego se había convertido en pelea.
Una vez había perdido.
Faltaban las escusas y el aire...

Prometí ilusiones demasiado grandes como para decepcionarlas, y por una vez lo deseé.
Deseé ser egoísta y destruir  cada una de ellas.

En cada invierno había un silencio, y el de este año estaba tan vacío que quise romperlo con un simple susurro.

Lo siento. Siento haberle hecho daño sin esperar tal reacción. Siento no tener tope. Siento necesitarle, pero no puedo permitirme perder nada más.
El desde cero cada vez está más cerca y tengo miedo a despertarme y que todo se haya esfumado.

Sus palabras me rozaron el alma hasta tal punto en el que terminé creyendo que no quedaba esperanza.
Tal vez... Pero persistiré para que la haya, pues los buenos momentos compensan a los malos.
O eso es lo que el suele decir.

Lo siento...

Te quiero