No des nada por terminado, las palabras tristes aun no han acabado.

viernes, 27 de abril de 2012

Amada realidad, ¿a qué mundo paralelo te has mudado?

Soltar un suspiro y no poder coger más aire para respirar. Ayer alguien dijo: Acabemos todo esto, a durado demasiado. Y una noche más no dormí me resigné a seguir pensando en aquellas palabras con eco. En cada mirada rota en aquel soleado funeral de palabras y en cada silencio que hubo cuando ya no se podía aguantar más la respiración.
Un error solo eso había producido todos estos trágicos sucesos y aún así nada de lo que se había hecho me parecía suficiente, nada llenaba, nada volvía ha hacer que las cosas encajaran.
Ni quiero ni puedo tragarme la realidad; pero a día de hoy solo puedo cerrar los ojos, respirar profundo y esperar que cuando vuelva a abrir los ojos todo esto, a lo que a alguien se le ocurrió llamar vida, halla desaparecido.
Si me equivoqué, no hace falta que me lo recuerdes.



sábado, 7 de abril de 2012

Algún día volveré, mientras tanto seguiré escondida en este frío corazón.

Empezaré por el silencio pues tengo muchas cosas que contar. Silencio. Silencio. Esa palabra rota que ayer era perfecta, hoy el agua la borra intentando esconderse en algún lugar del cielo donde no sea encontrada.
Las mentiras ya no son lo que eran, ahora cada palabra duele por culpa del pasado. Los pianos suenan diferente, más suaves y misteriosos, como aquella noche. 
Me gusta esa sensación, aunque todavía no se lo que es exactamente.
Ahora los pájaros vuelan sin rumbo hacia ningún lugar acompañados por el frío de esa jaula infernal.

Por aquel entonces caminaba, oía el sonido de los autobuses a las cinco de la mañana, volvía a casa con quienes quería olvidar. Contábamos viejas historias tristes con olor a café y cada vez que alguien lloraba se acercaba más el bonito amanecer.
Fue él, sin duda alguna, el que de verdad me hizo estremecer: Su fría mirada, sus ojos pálidos y perdidos en el ayer. Su ilusión rota y confusa.
Por aquel entonces yo era una sombra, un rayo de luz encerrado en lo más profundo. Era un dibujo endiablado con forma infinita. Era un sentimiento escondido a la verdad. 
 
                                                       Era un corazón muy frío,
                                                       era un silencio que llenar.


 

Digamos algo absurdo.

Ayer el mundo se despertó anaranjado bajo todas aquellas luces y nubes que cubrían el cielo esa mañana. Un día de esos en los que todo es perfecto excepto por el pasado.
Humo, fue lo primero que me comí ese día, seguido de las mentiras y las lágrimas.
Caminaba por unos pasillos demasiado vacíos, pensaba en salir corriendo de aquel lugar.
Palabras, mejor dicho pequeñas mentiras susurradas de forma dulce.
Hubo un momento en el que me derrumbé, sí, la vi a ella con su sonrisa, con su felicidad, con sus mentiras y recordé que aun me importaba.
                      Y dolió. Aunque últimamente todo acaba doliendo.