No des nada por terminado, las palabras tristes aun no han acabado.

martes, 19 de noviembre de 2013

Detesto esos días en los que no siento las manos.

Las sensaciones me inundan y no dejan nada para el resto, dejan mi sistema apagado o fuera de cobertura, terminan con mis sonrisas de plomo y mis tardes casi perfectas.
Pero es real, el frío palpable de un mundo que no perdona y que deja que las almas vaguen a sus anchas sin remordimientos.