No des nada por terminado, las palabras tristes aun no han acabado.

sábado, 15 de marzo de 2014

In this moment, you know...

Era todo tan hermoso, tan inalcanzable, tan impecable en cada escaso detalle. Era una pesadilla convertida en sueño perfecto. Un desastre consecutivo que salvamos por los pelos aún llegando tarde. Fue todo eso que un día prometimos fingir y todo lo que jamás quisimos ser en realidad.
Era precioso. No, en serio.  Lo era. Lo fue.
Lo fue cortamente y en escasos instantes, pero lo fue lo suficiente como para segurar que aun no he llegado a la realidad de todo el asunto y que jamás despertare de todo lo que me rodea.
No fue nada : un cosquilleo desde dentro que tomamos con poca importancia porque sabemos que debemos olvidar. Fue un pensamiento que persigue , que conquista, que enamora, que tortura, que masacra . Que embelesa y atrapa tanto que despiertas con las mejillas sonrojadas y sabor dulce en la boca.
Fue todo eso, y a la vez, no fue jamás nada. Se quedo un suspiro en el aire o un miércoles en autobús, en algo que estuvo en medio pero jamás pudo significar nada.
Y fue desgarrador, porque la belleza de sus pupilas parecía conquistar a mi organismo empezando por cada nervio y terminando por el corazón. Y yo temblaba.
Fue como sentir el roce final , el que te hace perder la cordura o aquel que te la devuelve.

Y allí estaba yo, en medio de todo el asunto, mirándolo todo de arriba abajo porque aún no podía creerme esa realidad.



-¿Eres esa clase de chica?
-No. No soy esa clase de chica.
-Entonces, ¿ de qué clase eres?
-De la más peligrosa.