No des nada por terminado, las palabras tristes aun no han acabado.

jueves, 28 de enero de 2016

Me introduzco entre esa mitad.

Soy la clase de persona a la que si le preguntas sobre el amor te dirá que es una reacción química, la que te explicará el proceso que siguen las hormonas hasta producir una sensación que en realidad no significa nada. Y si me reprochas un poco es posible que te diga que solo te engañas a ti mismo con la idea del enamoramiento y todo lo que conlleva.
Si me preguntas por la humanidad diré que está contaminada. Dispersa en un mar lleno de mentiras y paradojas políticas que no te dejan claro qué no debes hacer.
Si me preguntas por mis amigos te diré que salen muy bien en las fotos, sonriendo, pero que en la vida real no sonríe tan alto ni tan brillantemente; que se escapan cada vez que les llamas pidiéndoles respuestas. Que no están.
Si me preguntas por mi religión te diré que a mi ningún dios a terminado de convencerme, que no me gustan los mandamientos y los libros donde todo se lleva al pie de la letra.

Rechazaré cualquier preguntas sobre mi familia. Os dejo imaginaros el resto de la historia.

No tengo respuestas para todo, pero improvisaré todo lo que haga falta para que no te des cuenta de ello. Para que pienses que soy la respuesta a todas tus preguntas. Para que creas creer que tengo la solución a cualquier problema. Seré cínica y muy mentirosa - porque no se puede ser cínica sin ser terriblemente mentirosa-. 
Van a encantarte mis juegos con la mente y mi sonrisa de cristal, creerás verlo todo y no conseguirás ver más que el final. Prepárate para las curvas mal diseñadas y noches en vela por culpa de la lluvia. Es mi pequeña especialidad.

No se lo digas a nadie pero se como hacer que el alcohol no surta efecto, sé conseguir la misma sensación que la cocaína con café. A mi no me hace falta el cigarrillo de después, si el polvo es lo suficientemente bueno nunca hará falta. Aún así no está nada mal que te llamen preciosa cuando llevas tu conjunto de vaqueros rotos y ojeras ( el de todos los días). Todavía hay gente por ahí que sabe apreciar esas cosas. Si os encontráis con alguno de esos, enviádmelo, hace mucho que no me encuentro con alguien a quién le saque una sonrisa real y estoy hasta la polla de los demás.

Y así, hablando un poco de todo, si queréis que os cuente cosas graciosas voy a empezar con la historia de como me rompí los nudillos por culpa de un chico de ojos negros que no conocía y un par de frases subidas de tono. Lo sé, lo sé... Mi impulsividad un día de estos va a meterme en una movida. Tengo un amigo que está como una puta cabra y me lo recuerda casi a diario. Que se le va a hacer... No puedo evitarlo y tampoco es como si quisiera hacerlo.

¿Qué os parece mi sinceridad? ¿Aún no es suficiente?

La mitad de vosotros no aguantáis la verdad.















domingo, 24 de enero de 2016

Dame un momento.

Todavía era de día cuando él se puso de pie y empezó a correr como si la vida le fuera en ello.

- Espera. No vayas tan rápido. A penas puedo seguirte el ritmo sin que mis piernas se enreden y acabe en el suelo con las rodillas rasgadas. Tienes que ir más despacio, pisar menos fuerte, dejar de correr contra el acantilado a mala hostia. Para un momento, necesitamos aire. Mira, ahí hay un sitio donde podríamos pararnos. Necesito que te quedes quieto un momento, analiza la situación. No podemos seguir así, esta velocidad es demasiado para cualquier huracán y nosotros no llegamos casi a brizna. ¡Estás loco! ¡No podemos ir por ahí! Vamos a pegárnosla si no te paras en este instante. ¿Me estás oyendo? ¡Para!
No puedo respirar y tú tampoco, ¿es que acaso no te das cuenta de que nuestros pulmones ya no dan para más? Llevas todo el día corriendo detrás de las gaviotas, al final vas a estar agotado. ¿Qué dirá tú madre? Va a matarnos a los dos - no tengo aire para seguir hablando -. ¡Para de una vez!

Y me quedo allí; con las manos apoyadas en mis piernas intentando recuperar el aliento mientras observo como desaparece la figura de su cuerpo entre la lejanía. Sus impulsos hicieron que se chocara contra un precipicio y cayera. Que se desangrara mucho antes de que nadie pudiera ayudarle. Que muriera.

                        Hay gente que en vez de volar, se ahoga; en vez de cantar, solloza.
                                                       En vez de vivir, se estrella.









viernes, 15 de enero de 2016

Enfermedad.

Puedes tener fiebre y la mente lúcida, al igual que puedes tener una bonita salud y el corazón destrozado. La definición de enfermedad está muy sobrevalorada.

Yo he caído enferma, en un estado de dolor en el que a penas podía respirar y me dolían músculos que antes no había sentido y me encontraba casi perfectamente feliz. Supongo que será porque la fiebre no te deja pensar mucho en otras cosas que no sean a qué hora debes tomarte una pastilla. También he caído enferma de la otra manera. De la manera en la que no te quieres levantar de la cama y aunque no te duela nada por dentro tus órganos se quejan. De la manera que no quieres hablar porque estás acojonada de decir algo y romper a llorar delante de todo el mundo. De la manera en la que te aíslas, te encierras y te echas en cara a ti misma el caos que eres.

Nunca me he gustado estar enferma, tener gripe es un peñazo y estás tan cansada que a penas no puedes moverte. Pero es mucho peor estar enferma y estar cansada porque no quieres seguir así. Eso si que es una enfermedad. El dolor de esa sensación es muy diferente.

No sé que es peor, si morirse de neumonía o morirse de tristeza.





Queridos lectores:
Jamás he hecho algo así pero creo que es un buen experimento y que podría salir algo interesante. Nunca os pido comentarios ni opiniones sobre mis textos y no suelo dirigirme directamente a vosotros nunca ( también es cierto que en parte es porque no estoy muy segura de que realmente le interese a alguien lo que escribo). El caso es que me encantaría que escribieseis un comentario en esta entrada sobre las veces que os habéis sentido "enfermos" y los sentimientos que os produjo ese estado. 
Es solo una idea y a lo mejor no os apetece dedicarme unos minutos a escribir algo así pero me haría mucha ilusión que lo hicieseis. No tiene porque ser nada poético, me vale cualquier cosa.

Muchas gracias

A.- 






domingo, 10 de enero de 2016

Para mí.

Crecer, pero dejar de hacerlo en altura y empezar a hacerlo en mundo. Desarrollar un plano a seguir o dejarlo totalmente en blanco. Perder el rumbo porque ya no te queda nada más que perder. Pensar en superarse y superar esa parte de tu vida que está en reconstrucción desde hace años. Dejar atrás todas esas cosas que se acumulaban en tu corazón y solo servían para torturar a tu mente. A veces con querer a alguien no es suficiente. Muchas veces debes mandar a la mierda a esa parte de ti que hace que te preocupes por cualquier detalle, después las cosas son mucho más fáciles. Es como si la presión que te impidiera respirar se liberara y el aire volviera a entrar en tus pulmones con normalidad.
Respirar después de cinco años es difícil. No es que lo haya solucionado todo pero siento algo diferente cuando me miro al espejo y sonrío, como si yo misma me estuviera convirtiendo en algo mucho más real, más auténtico. Esto no significa que no me duelan las palmas de las manos con el frío o que no tengo la sensación de estar perdida cuando se mezclan demasiadas palabras, pero al menos mi conciencia está mucho más tranquila.

Odio los principio de año. Todo el mundo promete hacer cosas que nunca hace, todos nos ponemos bonitos objetivos que se quedan en eso, en objetivos. La mayoría de nosotros solo escribimos en un trozo de papel las cosas que tenemos mucho miedo a hacer por fracasar.
Creo que es el primer año que no hago ninguna lista, no escribo ningún objetivo, no me doy ninguna excusa para retrasar algo que quiero hacer. Sé lo que debo hacer, sé lo que tengo que hacer. Y por encima de todo sé que clase de personas quiero que estén en mi vida y cuales no. No les echo de menos. No soy esa clase de persona que se arrepiente de sus decisiones. Si elijo algo me gusta ser consecuente; mi padre dice que es cabezonería - podéis llamarlo como queráis -.

A si que seas quién seas, si estás leyendo esto, aunque no nos conozcamos y posiblemente no lo hagamos nunca, voy a darte un consejo ( luego puedes decidir si hacerme caso o no).

Sé sincero. Pregúntate a ti mismo si eso que estás haciendo te hace verdaderamente feliz o si solo lo haces por complacer a alguien. Pregúntate si tus actos te llenan o si solo hacen tu vida miserable. Asegúrate de sacar a cualquier persona de tu vida que te cree intranquilidad - porque a la larga se convertirán en un rincón de tu corazón que no te gustará visitar -. Intenta hacer las cosas bien por ti, no por el mudo, la sociedad o quien coño te esté viendo. Vive para ti, aunque suene un poco egoísta. Porque si no lo haces tú, no lo hará nadie.