No des nada por terminado, las palabras tristes aun no han acabado.

jueves, 20 de octubre de 2016

Está lloviendo. Presente.

Escribirte un poema de amor sería como repetirme de nuevo escribiéndote otra vez una carta triste, contándote que me muero de miedo cada vez que me besas. Que lo entiendo. Mi sistema inmunitario está diseñado para que cada vez que tu piel me roce salten las alarmas y llueve. ¡Dios mío, llueve! A vuelto Octubre lleno de frío, de tristeza, de esas basura de recuerdos que pensaba que estaban ya enterrada. Son cosas que nos pasan siempre - a mí - cuando decidimos que es buen momento para comprar anillos de plata con nombres que no son los nuestros gravados.
 


sábado, 1 de octubre de 2016

Shit

Siempre me han gustado los parques. Me hacen sentir  mejor cuando me siento muy perdida. No sé por qué. No creo que tenga un trauma sobre ello ni nada por el estilo pero siempre acabo en parques. Pase lo que pase.
Cuando era pequeña me pasaba la tarde en un columpio, sin parar, sin cansarme. Tal vez vuelva a los parques por esa razón, porque me recuerda a cuando era una niña.

Ayer también acabé en un parque. En vez de columpiarme me quedé congelada en el lugar donde me senté y dije muchas cosas que no debería saber nadie, y me sentí un poquito mejor. No duró mucho. De todas formas no sé por qué me sorprende tanto que este tipo de cosas pasen en mi vida. Podría decirse que yo las provoco, que es culpa mía. También puedo decir que yo las provoco porque no es justo llevar toda la carga tu sola.

No sé.

A veces recuerdo que solo tengo diecisiete años y lo uso como escusa, para sentirme mejor. No funciona pero oye que podría ser todavía mucho peor. O no. Yo que sé.

Estoy empezando a desvariar por culpa de la fiebre, de eso si que estoy segura. Por eso escribo. No seré tan sincera y vulnerable como ahora mismo en mucho tiempo - eso también me da un poco de miedo -.

Tampoco es que sepa qué debo escribir o cómo debo sentirme. Siento vacío. Y me duele mucho la garganta pero eso es culpa de la gripe. No puedo hablar, no sé si por lo de la garganta o porque no tengo nada bueno que decir. Esta vez no sé cómo arreglar las cosas. No tienen solución. Ojalá la tuvieran.

Que manera de perder gente tan bonita tengo.