No des nada por terminado, las palabras tristes aun no han acabado.

domingo, 25 de junio de 2017

"No tiene ningún mensaje."

- Hola.

Soy yo.
Tenía que decirte muchas cosas  y esta mañana, mientras tomábamos ese café que me debías, no he podido decir ni una sola frase. No he podido decirte lo vacía que me siento al saber que ya no te vas a meter con mi poca coherencia cuando estoy tan cansada que no aguanta al mundo, ni si quiera cuando te digo que ya no sé qué hacer y respondes un " ¿Y a mi qué me cuentas?" que en realidad significa "Pásate por casa y dime qué necesitas".
No sé. Siento que todo eso ha desaparecido. De repente. Por mi culpa.
Lo sé.
Sé que desgraciadamente soy ese tipo de persona a la que no se le dan bien otras personas y que no sabe querer de forma del todo correcta a los demás - aunque quién demonios sabe, ¿verdad? -.

Pero nada de eso es lo que quiero decirte.
Quería decirte, que esta mañana casi no podía respirar cuando me mirabas a los ojos y yo sabía que sería la última vez que pasaría algo como eso. Que no soporto saber la distancia que hay de tu corazón al mío aunque vivamos en la misma ciudad. Que nunca había escrito tantos versos inconexos de madrugada dedicados a la misma persona. Que me rompo cada vez que veo algo que me recuerde a ti.
Quería decirte que esto, todo esto, es una mierda sin ti.
Y es verdad. Lo es.
Y también sé que no puedo decirte nada de eso. Ni si quiera que te quiero. Ni que la vida es horrible sin tus comentarios estúpidos.
Porque no es justo.

No es justo que te pida eso.
Por eso esta mañana me he pasado dos horas y media con la boca cerrada escuchándote hablar de un futuro tan prometedor, intentando guardar cada detalle. Intentando no olvidar nada para cuando te vayas.

Eso quería decirte.

Y que lo superaré.
En algún momento.
A lo mejor.

Lo prometo.



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