No des nada por terminado, las palabras tristes aun no han acabado.

domingo, 30 de julio de 2017

Todo lo que no sé del amor

A lo largo de mi vida he tenido pocas cosas claras, pero siempre ha habido dos que he tenido considerablemente más claras que todas las demás.
Primero: el café me revive - aunque de vez en cuando también destroce mis nervios- .
Segundo: yo lo del amor lo analizo porque no sé vivir de otra forma.

Que sí, siempre estará la típica persona a la que le digas una frase como esa y te miren con cara de horror y asegurando que tienes un trauma sobre ello. Solo para que conste, mis padres me quisieron mucho de pequeña, no tiene nada que ver con eso. A veces no metes a tu corazón en dopamina no porque no quieras si no porque no puedes. La vida no funciona así. No puedes decir oye ahora quiero esto y lo quiero ya; las cosas van mucho más lentas.
Yo no he sentido la emoción del primer beso, en realidad fue una farsa en mitad de una playa; y tampoco sueño con nadie que me salve el alma cada noche. No funciono de esa forma.
No quiero una gran boda donde mi madre y mi abuela lloren porque no quepan en ellas de felicidad. No quiero un novio que me regale rosas rojas y me diga lo guapa que estoy todos los días.
Lamento decepcionaros. Si eso es el amor yo no quiero saber nada del tema.
Todo eso puede hacerlo cualquiera.

Seré yo. O que mi convención del amor es una mierda y estoy equivocada en que el principio básico de toda esa historia distorsionada sobre cuentos de hadas es algo un poco más simple. No sé.
De lo que si estoy segura es de que el amor no es como en los anuncios de la tele donde el padre tiene un coche carísimo, la madre una cocina gigante y los hijos fibra óptica. Esa sonrisa es un espejismo.
En el amor se sufre. Se dan llamadas perdidas que nunca vuelven. Se reparten partes de uno mismo que están condenadas a desaparecer y que lo hacen. Te comes orgullo de menú principal e incluso, a veces, te toca compartir la taza de café, porque no hay más.
Y lo haces.
Lo haces porque eso es lo que se supone que es el amor o al menos lo que yo sé de él.

Que el amor es dejar la última copa de una gran noche a medias porque te ha llamado diciendo que te hecha de menos. Perder un tren porque no quieres perder el último abrazo. Que te lean el periódico en voz alta y te suene poético que tu país está en crisis y se hunde. Que te digan que le revientan la cara al primero que te intente arañar el corazón. El amor es la emoción de tu prima cuando entras en la puta carrera que quieres, o la foto que te hace tu tía favorita cuando firmas tu futuro con letra lenta, el café que siempre te debe y el chupito al que siempre le acabas invitando.

El amor es una mierda.
No sé nada de él.
No se me da bien.
No tengo ni idea de cómo funciona.

Pero todo el mundo sobrevive, asi que, a quién coño le importa.





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